La artesanía, necesaria para la rentabilidad de panaderías y bollerías

La artesanía, necesaria para la rentabilidad de panaderías y bollerías

Buena parte de la economía de un país depende de su gastronomía y de la producción de todos esos alimentos que son típicos de la zona. La alimentación es uno de los asuntos que se toman más en serio las naciones modernas en lo que tiene que ver con la inversión económica y el empleo de personal especializado en estos asuntos. La verdad es que a la población en general le interesa estar informaba en lo que respecta a su alimentación. Y ahora más que nunca. Todos y todas estamos alerta.

A la gente cada vez le gusta más que su alimentación tenga relación con productos artesanos y cuya elaboración sea tradicional. Estos atributos, de hecho, ya son los más valorados por parte de personas que no tienen nada que ver las unas con las otras. Máxime en lo que se refiere a los productos de panadería o bollería, que siempre son mirados con lupa por miles y miles de personas que buscan que nada que no sea sano se cuele en su alimentación diaria. Se trata de una preocupación que entendemos lógica y que seguro que va a persistir de cara a los próximos años y generaciones.

Es por ello por lo que se ha incentivado la producción de productos de panadería y bollería artesana en los últimos años. Eso es lo que explica que esté creciendo la facturación de todos esos negocios que tienen que ver con esta materia. Una noticia que fue publicada en el diario El Confidencial informaba de que había crecido la facturación de este tipo de comercios en un 2’8% en el año 2013, lo que pone de manifiesto que la apuesta por la confección de este tipo de productos de una manera artesanal está triunfando y que la producción industrial de los mismos no goza de tanta popularidad últimamente.

Uno de los secretos que permiten que los negocios relacionados con la bollería o la panadería triunfen es el mimo con el que se elaboran todos los productos que podemos introducir en este grupo. La elaboración artesanal y con productos naturales es un plus que todo el mundo valora y por lo que todos y todas nos encontramos apostando en los tiempos que corren. La mejora de la situación económica de los negocios que trabajan en este sector se debe precisamente a esa apuesta por lo artesanal. Así nos lo han comentado los profesionales de El Molí Pan y Café, una entidad que pone a disposición de sus clientes este tipo de productos y que ha notado una mejora de la confianza que los consumidores depositan en ella.

La verdad es que no es para menos. Elaborar artesanalmente estos productos también tiene efectos positivos en lo que tiene que ver con el sabor de los mismos, que se ve potenciado y que, por ende, tiene una capacidad bastante mayor para enganchar a los clientes. Si además de estar consumiendo algo que es natural y artesanal nos damos cuenta de que el sabor de ese producto es mucho mejor que cualquier otro elaborado de manera industrial, parece lógico apostar por lo primero. Y eso es precisamente lo que viene ocurriendo.

¿A qué le llamamos rentabilidad en un negocio como este? 

La rentabilidad en lo que respecta a un negocio dedicado al suministro de productos de panadería y bollería artesanos es algo que varía en función de un buen abanico de cuestiones. La primera y más importante de todas ellas tiene que ver con el espacio con el que cuenta ese negocio. Según se indica en el enlace que os pasamos a continuación y que procede del portal web Todo Expertos, para una panadería de unos 50 metros cuadrados la facturación ideal sería de unos 12.000 euros al mes, algo que parece complicado pero que, si trabajamos bien, podemos conseguir.

La rentabilidad, desde luego, depende en buena medida del poder de convicción que tengan los productos que sacamos con destino a los clientes. Ese es, desde luego, el principal poder que tenemos para tratar de conseguirla. Si tenemos la suerte (recordad que esa suerte hay que buscarla) y los clientes se sorprenden ante el sabor que se desprende de nuestros productos, tendremos mucho terreno ganado en lo que respecta a la fidelización de una clientela que es crítica pero que al mismo tiempo valora mucho nuestro trabajo si considera que estamos mirando por ellos y por su disfrute.

No nos cabe la menor duda de que va a crecer el número de personas que se va a interesar por productos como de los que hemos venido hablando a lo largo de todos estos párrafos. Eso nos hace pensar que el futuro de estos negocios va a ser próspero y que va a ser todavía mucho más rentable de lo que ya viene siendo a día de hoy. Solo el tiempo, como decimos otras veces, nos dará la razón. No nos cabe ni la más mínima duda de que así será.