Lanzarote, ¿vivir o ir de vacaciones?

5428945 (1) (1)

Las islas son sinónimo de vacaciones. Estancias de ensueño en parajes idílicos, con todo lo necesario para disfrutar y relajarse. Al menos así lo ven la mayoría de los que viven en las grandes ciudades o los pueblos de interior. Salvo excepciones, nadie piensa en las islas para irse a vivir. Se piensa en ellas para ir de visita y disfrutar a tope. Sin embargo, vivir en Lanzarote, en las Islas Canarias, puede ser una excelente opción, para aquellos que buscan la tranquilidad, un clima cálido durante todo el año y un entorno natural inigualable.

Siempre existe la opción de ir de vacaciones y decidir mudarse allí en cuanto exista la posibilidad. Del mismo modo que se puede tomar la decisión de irse a vivir a esta ciudad, con el ánimo de vivir como si de unas vacaciones perpetuas se tratara. Esta isla volcánica es una tierra de contrastes, en pleno océano Atlántico que tiene un clima envidiable durante todo el año. Un enclave único, una tierra donde la naturaleza volcánica se mezcla con unas playas serenas y un clima que acompaña todo el año. Vivir en esta isla, implica decantarse por llevar un estilo de vida particular, donde la tranquilidad del entorno y la belleza del mismo, son los protagonistas.

Vivir en este paraíso atlántico, parte de las Islas Canarias, ofrece una serie de ventajas como el disfrute de un patrimonio natural inigualable o integrarse dentro de una comunidad de lo más diversa y acogedora. Por otro lado, pasar allí unas vacaciones, en la isla más oriental de las Canarias, permite disfrutar de sus paisajes volcánicos, las interminables playas y su clima, con mayor intensidad. La isla impresiona, tanto si se pasan unos días, como si se vive en ella.

Vivir en Lanzarote

Para aquellos que quieran saber porque vivir en Lanzarote es una excelente idea, diremos que cuenta con algunos aspectos ventajosos, a los que nadie pondría pegas. Lo primero de todo, el clima. Un clima excepcional durante todo el año. Esta isla es conocida por sus suaves temperaturas, rara vez extremas. Otro de sus puntos fuertes, como bien saben los expertos en alojamiento vacacional de Alohey, es la belleza natural que reina en la isla. Sin duda otro de sus grandes atractivos es el paisaje volcánico, patrimonio de la humanidad. Este paraje, ofrece un entorno espectacular a la vista, convertido en el escenario ideal de los amantes de la fotografía y la naturaleza.

Sin olvidar la convivencia existente entre lo rural y lo turístico, gestionado de manera sostenible, de manera que se preserva la esencia de la isla, al mismo tiempo que se ofrecen todo tipo de comodidades a los ciudadanos y a los visitantes.

La vida cotidiana es otro factor positivo: ritmo pausado, sin estrés, como sucede en las ciudades. Esto se traduce en una mejor calidad de vida y, en consecuencia una mejor salud. Además de que en la isla existe una amplia y variada oferta de servicios educativos y sanitarios, destinados a garantizar el  bienestar de los habitantes de la isla.

El aspecto económico es un factor de lo más relevante, los precios, tanto en los bienes de consumo, como en los servicios y la vivienda, son bastante competitivos. Y, por supuesto, la fiscalidad. De sobra es sabido que el IGIC (Impuesto General Indirecto Canario) es más bajo que el IVA del resto de España.

Ahora bien, encontrar la ubicación más adecuada para vivir, implica tener en consideración factores como la proximidad a los servicios, la tranquilidad del entorno o las vistas. En la capital de la isla, Arrecife, encontramos el corazón comercial y administrativo. Ubicación ideal para aquellos que quieren disfrutar de todas las comodidades de la urbe y la vida en la ciudad. En esta zona, el acceso a los centros de salud, las tiendas y la oferta de ocio, es fácil.

Otra opción es el Puerto del Carmen, perfecto para los que quieren ver el mar al despertar y disfrutar de la brisa marina. Se trata de un enclave costero, caracterizado por su vida turística y la amplia gama de servicios que ofrece. Eso sí, sin sacrificar la paz general de la isla.

En Haria, viven los amantes de la tranquilidad y la naturaleza. El norte de la isla, se conoce como el valle de las mil palmeras y ofrece un remanso de paz, lejos del bullicio. Esta zona se diferencia por su paraje verde y fértil, algo atípico en la isla, por lo que se convierte en el entorno ideal para los que buscan mayor conexión con la naturaleza.

San Bartolomé es el lugar adecuado para los que buscan equilibrio. Equilibrio entre vida rural y urbana. Esta localidad mantiene el ambiente canario más tradicional, con sus mercados locales y festividades como reflejo del espíritu de la isla.

Residir en alguno de estos lugares es algo bastante plausible. Sobre todo porque, aun gozando de tanta popularidad turística, ofrece un coste de vida asequible, en comparación con otras regiones de España. Los alquileres oscilan entre los seiscientos y mil doscientos euros al mes. La cesta de la compra, con productos locales, tiene precios de lo más competitivos y el resto de gastos, no suelen superar los cien o ciento cincuenta euros al mes. El transporte, no es caro pero si necesario en función de la zona de residencia.

Aun tratándose de una isla, Lanzarote es un lugar ideal para vivir, contando con una buena oferta de servicios ocio. Por lo que no es necesario tener que hacer desplazamientos importantes para disfrutar de todo tipo de actividades.

Vacaciones en la isla

Puede que vivir en una isla no sea lo que más llama la atención. Sin embargo, las vacaciones en estos lugares, son de lo más atractivo. Lanzarote es una de las islas más llamativas para los turistas. Su clima cálido, subtropical y las pocas precipitaciones que sufre, hacen posible disfrutar de unas vacaciones de ensueño, en cualquier época del año.

Sus características climáticas especiales la definen: poca lluvia, con unos ciento cincuenta mililitros de precipitación al año, concentradas entre diciembre y febrero. La temperatura es agradable todo el año, invierno incluido y la brisa marina, aporta un frescor procedente de los vientos alisios. Cuando más baja es la temperatura es en invierno, entre los dieciocho y veinticuatro grados por el día y quince por la noche. En primavera, no pasan de los veintiséis y en verano, la máxima suele ser de treinta y dos grados. En otoño, la temperatura es ideal para tomar unas vacaciones relajadas: máximas de veintiocho grados.

Cuando el viento sahariano llega a Lanzarote, la isla se ve afectada por la calima. Ese viento cálido y seco que procede del Sahara y trae un polvo fino desde África, provocando temperaturas de hasta treinta y cinco grados, aire seco y baja humedad y una visibilidad reducida con polvo en suspensión. Un episodio de calima, puede durar un par de días o prolongarse por una semana. Durante todo este tiempo, realizar actividades al aire libre, puede ser incomodo, sobre todo para aquellos que sufren problemas respiratorios. Una vez pase el episodio, la temperatura y la calidad del aire, vuelven a la normalidad.

Para aquellos que buscan sol, arena y mal, la calima intensa puede ser una molestia. El calor se vuelve más sofocante y el polvo anida en todas partes. Los excursionistas, tienen que ir con cuidado, puesto que el aire seco, puede llegar a dificultar la respiración. En la ciudad, el polvo conlleva una reducción de la visibilidad. Por lo que, si te encuentras en Lanzarote durante un episódico, lo mejor es evitar esfuerzos físicos y beber agua suficiente.

Como ya hemos dicho, calima aparte, Lanzarote es un destino ideal de vacaciones durante todo el año. En función de los planes que se tengan, la mejor época del año para visitar la isla, puede ser una u otra. Los amantes de la playa, disfrutarán más de abril a octubre. Los senderistas y amantes de la naturaleza, gozaran de los paisajes volcánicos de octubre a mayo. Mientras que los sufistas y aficionados a los deportes acuáticos, tienen todo el año para disfrutar del mar. Especialmente de octubre a marzo.

Los que huyen del invierno peninsular, encontrarán en Lanzarote su destino ideal en noviembre y hasta el mes de marzo.

A la hora de alojarse por unos días, la oferta es de lo más variada. Desde hoteles y resort en las mejores playas, hasta casas rurales y fincas tradicionales con encanto. La opción más económica es alquilar un apartamento o piso turístico, además de contar con opciones ecológicas como los alojamientos sostenibles.

En definitiva, Lanzarote es el destino vacacional más adecuado en cualquier época del año. En cada momento, ofrece algo particular para cada tipo de visitante. El alojamiento es de lo más variado y existe la opción de alquilar un coche para poder moverse por la isla con total soltura.

Por lo tanto, tanto si se quiere disfrutar de unas vacaciones tranquilas y completas, como si la idea es vivir en ella, la isla de Lanzarote es una de las mejores opciones. Sol, arena y mar. Una temperatura agradable todo el año. Nivel de vida asequible. ¿Quién da más?

 

 

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest