Siempre hemos dicho que el cuidado del medioambiente dependía en buena medida de 3 actores, que son los que os indicamos ahora:
- Instituciones públicas: son las que promulgan las leyes que han de ser cumplidas y las que se encargan de sancionar a quienes no las cumplen.
- Empresas: debido a la gran cantidad de personas que tienen a su cargo y a los procesos a través de los cuales generan sus productos y servicios, tienen una gran relevancia en este cometido.
- Familias: la conciencia y el granito de arena que aportan va a marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso en una misión como esta.
En los párrafos que siguen, vamos a centrar el tiro en el segundo de esos actores, el que atañe a las empresas. Poner un enfoque medioambiental en ellas es fundamental. Tened en cuenta que la industria genera un montón de emisiones contaminantes cada año, que se consumen una barbaridad de materias primas en este periodo de tiempo y que la distribución de todas esas cosas genera un consumo muy grande de elementos como la gasolina o el diésel, que ya sabéis que son muy contaminantes. Controlar todo esto y algunas cosas más en el seno de las empresas es básico para que podamos conseguir los objetivos que todo el mundo persigue a nivel medioambiental.
Que las empresas contribuyan a esto es algo que puede jugar un papel indispensable en la consecución de esos objetivos, pero hay que tener claro algo antes de nada: Para que las empresas colaboren en esto, primero las instituciones públicas tienen que haber generado leyes a tal efecto… y, después, la conciencia social ligada al cuidado del medioambiente ha tenido que calar en la sociedad de a pie. Si esto no es así, es muy difícil que las empresas, que necesitan ir en consonancia con lo que va sucediendo en la sociedad, adquieran también la conciencia necesaria para poner su granito de arena a este respecto.
En estos momentos, se está produciendo en España y en otros países, especialmente de Europa, algo que se conoce como la transformación verde de los negocios. Y esta es una muy buena noticia. Aproximándonos al tema, hemos tenido una charla con una persona especializada en un asunto como lo es la sostenibilidad de las empresas, el mentor Toni Sánchez, que tiene más de 30 años de experiencia en el mundo empresarial y que promueve la consecución de los objetivos de desarrollo sostenible en todo tipo de negocios y que ayuda a definir la estrategia de responsabilidad corporativa. Sánchez se aproxima al tema desde tres puntos de vista que procedemos a contaros:
- El primer punto de vista es el del impacto ambiental: hay que tener en cuenta que las empresas tienen una incidencia muy grande en lo que tiene que ver con el cuidado del medioambiente porque de sus procesos puede depender en buena medida la sostenibilidad que respire en el entorno en el que se encuentran. Reducir las prácticas que conlleven unas emisiones de carbono es fundamental y esta es una línea de actuación que viene siendo importante desde hace mucho tiempo.
- El impacto social. Es evidente que toda empresa tiene un impacto en la sociedad porque promueve prácticas que han de ser justas y que garanticen la inclusión de todas las personas. De este modo, se genera un bienestar social que es el que va a permitir catalogar a un lugar como óptimo para vivir, óptimo para tener la calidad de vida que merecemos.
- El impacto económico: en este sentido, se destaca que la rentabilidad económica y la apuesta por el medioambiente tienen mucho que ver. Más de lo que hemos pensado tradicionalmente. Cuidar del entorno es necesario y puede mejorar la reputación de la empresa y generar oportunidades de mercado. Y esto, amigos y amigas, ¿qué genera? Exacto: dinero. Y también un futuro que es más propicio para el negocio, qué duda cabe.
No es idóneo, eso sí, que solo tengamos en cuenta uno de esos impactos y dejemos a los otros dos de lado. Lo conveniente es que se trabaje en sintonía porque es como mejor van a cumplirse los objetivos y como más éxito vamos a tener en el seno de nuestra organización. Estamos en un momento en el que la responsabilidad social corporativa es uno de los elementos centrales de toda estrategia de marketing y las empresas se cuidan mucho de proteger todo lo que tenga que ver con ella. Desde luego, la inversión en este tipo de cosas ha crecido y no cabe la menor duda de que eso viene a demostrar que mantener una apuesta por este asunto merece la pena.
No es de extrañar que esto sea así. Tened en cuenta que vivimos en un entorno digital, en el que las redes sociales y las páginas web se han convertido en el centro de toda estrategia de marketing. En ese tipo de espacios, no podemos estar continuamente hablando de lo mismo, de nuestros productos o de nuestros servicios, porque la gente se cansa. Hacer contenido fresco y diferente, para lo cual todo lo que tenga que ver con la responsabilidad social corporativa es interesante, es necesario para tener una estrategia que tenga la capacidad de llamar la atención de manera repetida entre los potenciales clientes y consumidores.
Una aplicación real para las empresas españolas
Hay datos que demuestran que aplicar políticas de medioambiente en el seno de las empresas es algo que funciona y muy bien. Una de ellas nos la proporciona la propia Cámara de Comercio de España en su página web, en la que se publicó una noticia el pasado mes de febrero en la que se decía que casi el 90% de las empresas afirma percibir beneficios al aplicar medidas de sostenibilidad medioambiental. La partida en la que más crece esto tiene que ver con el hecho de la mejora de la reputación de la empresa o el aumentar la fidelización y la captación de nuevos clientes.
Pero la cosa no acaba ahí ni mucho menos. De acuerdo con una noticia que publicó en este caso el diario El Español, en 2023 hubo 30 empresas españolas en el The Susteinability Yearbook por el hecho de que despuntaron en lo que tiene que ver con el cuidado del medioambiente. Sin duda, es algo de lo que estar muy orgullosos porque se demuestra que nuestro país está muy pendiente de todo lo que está relacionado con esta causa, una causa que es fundamental para entender la vida actual y que, en efecto, va a seguir ganando presencia en la sociedad de cara a los próximos años. Cada vez quedan menos dudas al respecto.
Lo que está claro es que este es un asunto de todos, tanto de las empresas como de las instituciones públicas y las familias. Hemos estado pendientes de todo lo que las empresas pueden hacer, pero a nadie le queda ninguna duda de que si ellas hicieran todas las estrategias de las que estamos hablando, pero la sociedad y las instituciones fueran por su cuenta realizando todo lo contrario, el proyecto global se iría al garete. No podemos consentir que eso pase. Tenemos que estar todos y todas concienciados al respecto de todo lo que sea necesario para intentar ir mejorando cositas poco a poco. No es fácil y los beneficios no se notan de un día para otro. De hecho, en muchas situaciones nos vamos a encontrar con el hecho de que los beneficios van a ser no seguir degradando nuestro entorno y que, al menos, se quede como está.
¿Qué podemos esperar del futuro?
No hay otro camino que no esté ligado a una colaboración entre los distintos actores sociales en pos de mejorar el cuidado de nuestro entorno. Es la única manera que tenemos de darle la vuelta a la tortilla. Hoy en día, debemos contar con la colaboración también de un actor más, el relativo a la tecnología, que sin duda nos puede echar un cable en este sentido y que seguro que va a proporcionar una mejora sustancial en todos los sentidos que tengan que ver con un medioambiente que hemos descuidado durante mucho tiempo, quizá demasiado, y que tenemos que poner de nuestra parte para evitar problemas que hagan de nuestra calidad de vida y nuestro bienestar algo mucho peor de lo que hoy es.
Hay que tomarse este asunto muy en serio. ¿Realmente creemos que puede haber algo que tenga una incidencia más clara en nuestra vida presente y futura que el cuidado de nuestro entorno? Esto va a tener una influencia social, económica y política. Influencia en cualquier ámbito que se os ocurra. Porque la salud de la Tierra lo engloba todo. Que nunca nadie os diga lo contrario. Ser conscientes de la situación actual es siempre el primer paso para intentar solucionar aquello que está pasando. Si queremos solventar esta situación, de verdad que tenemos que acudir a la raíz del problema. Si no es así, estamos vendidos.