Cuánto sabes en realidad de los rascacielos

Cuánto sabes en realidad de los rascacielos

El ser humano siempre quiere más, es un inconformista y siempre busca más. Es por eso que estamos dejando el planeta al borde del desastre ecológico, si es que no hemos pasado el límite. Pero si vamos un paso más allá, el ser humano ha conseguido realizar hitos que sorprenden a todo el mundo.

Si nos ponemos a ver las construcciones de las civilizaciones anteriores, vemos como han destacado por estar avanzados a su tiempo. Es el caso de las pirámides en Egipto, el Faro de Alejandría, o la biblioteca de Alejandría, que incluso a día de hoy se tienen dudas de cómo fueron realmente los procesos de construcción.

A día de hoy, los edificios más similares serían los rascacielos, y tal y cómo muchos libros de ciencia ficción describen, sería lo único que verían los visitantes espaciales cuando la población se extinguiese. La construcción de estos rascacielos es siempre algo digno de ver, ya que es sorprendente la rapidez con la que se construyen.

Pero hay que poner el foco en aspectos como la seguridad en la construcción de todos los trabajadores, ya que en estas operaciones de trabajos en altura, la seguridad es la clave del éxito en la construcción y mantenimiento del rascacielos. En este sentido, hay que destacar las tareas de planificación y prevención que realizan las empresas de seguridad en altura.

Un ejemplo de empresa española que participa en la seguridad de los trabajos en altura es Workprotect, especialistas en soluciones integrales de seguridad en altura, y encargados de realizar el mantenimiento y revisión de EPIs, así como de formación especializada para trabajos en altura.

A continuación, vamos a ver algunos de los datos más interesantes y menos conocidos de los rascacielos, de esta manera redescubriremos a los gigantes de las ciudades, que nos inspiran a mirar al cielo y a imaginar cómo podemos hacer realidad nuestros sueños y deseos.

Datos que te van a dejar sin palabras

Lo más sorprendente de un rascacielos es la altura, y a pesar de que existen proyectos para construir rascacielos aún mas altos que el actual que el Burj Khalifa de 830 metros de altura, ubicado en Dubai, existe un límite que no se puede sobrepasar. Hay un punto en el que no se podrá construir a más altura, y depende de la base que pueda soportar esa altura. Debido a la curvatura de la Tierra, tanto la base como la altura de un rascacielos está limitada. Sin embargo, todavía falta mucho para llegar a ese límite según los ingenieros. Según algunos expertos, se piensa que en el futuro podrían existir rascacielos de cuatro kilómetros de altura con una base de seis kilómetros. Sería algo parecido a como está formada una montaña.

A pesar de que quede mucho tiempo para ver rascacielos de esa altura, hay que destacar que los rascacielos no son nada nuevo en la tierra, y mucho menos algo que desarrollamos en el s. XIX. La idea de construir edificios muy altos lleva existiendo hace siglos, aunque lo conseguían con ciertas limitaciones.

Esto no significa que consiguieran construcciones de gran altura que podían ser habitadas como los edificios que tenemos ahora. No hablamos de torres verticales muy altas, las cuales han existido hace mucho. Uno de los ejemplos de rascacielos en la antigüedad más conocidos fue en Alejandría en la dinastía ptolemaica. Construyeron un faro que medía 135 metros y servía para orientar a los barcos que había por la zona. Este faro tenía 360 habitaciones y varias galerías que llevaban hasta la parte superior. Se usaba como faro y también para que vivieran muchas familias de la época.

Y algo que la mayoría de personas no sabe es que los rascacielos pueden construirse hacía abajo, metiéndose en las profundidades de la tierra. Seguro que has estado en un edificio donde tiene muchos niveles de sótanos, los cuales parecen que nos llevan al centro de la Tierra.

Esos edificios que se construyen hacia abajo son muy populares en ciertos países. Hay sitios donde las leyes prohíben construir edificios de más de un cierto número de plantas. En ciertas partes de México no dejan construir más de ocho plantas, por lo que hacer rascacielos que se hunden en la tierra es algo habitual.

Otro de los datos interesantes es que los rascacielos modifican los patrones de las corrientes formando túneles de viento. Esto hace que la polución que hay en las grandes zonas urbanas suba a la atmósfera, lo cual afecta a la gente que vive en las ciudades. Lo que ocurre es que nos acabamos acostumbrando a esos niveles de polución que estas corrientes nos hacen respirar. Sin embargo, alguien que no está acostumbrado lo puede pasar mal al principio.

Otra de las curiosidades de los rascacielos es que causan un efecto llamado “efecto térmico”. Lo que ocurre es que muchos de los materiales que se usan para estos edificios absorben la radiación solar. Durante el día absorben el calor de la luz del sol y por la noche lo disipan en el aire. Esto hace que la temperatura de las ciudades sea más alta que en otras zonas.

¿Qué te han parecido estas curiosidades? A nosotros nos parece muy relevante los patrones de viento y temperatura que causan en las grandes ciudades.