Las carillas dentales

Las carillas dentales

A pesar de que no hace muchos años el tema delas carillas dentales no estaba tan extendido, hoy en día casi todos conocemos su existencia y su función, mejorar la estética dental, pero en realidad pocos saben qué son exactamente, cómo funcionan y los pros y los contras que pueden llegar a tener. Lógicamente, la mejor información al respecto te la dará, siempre, tu especialista de confianza, pero nosotros vamos  a ofrecerte algunos datos de interés para que puedas guiarte un poco en este nuevo mundo dental.

Sobre ¿qué son las carillas dentales? El Consejo General de Dentistas de España dice que son láminas de porcelana, u otros materiales utilizados en odontología como el metal o el zirconio, que se colocan sobre la cara externa de la dentición con el fin de camuflar el diente natural. Esto se hace, principalmente, para encubrir dientes “sanos” pero estéticamente feos en la mayoría de los casos.

Las carillas dentales pueden solucionar problemas de asimetría dental, cambio de coloración, diastemas, fracturas dentales y demás, pero todo lo bueno tiene también su efecto negativo. Veamos pros y contras de las carillas dentales.

Las ventajas

  • Los dientes rotos quedarán como nuevos de forma rápida y sencilla. Se trata de un blanqueamiento sencillo de la sonrisa que además te garantiza resistencia frente a manchas venideras.
  • Si sigues los consejos del especialista sus propiedades de color y forma no variarán a lo largo del tiempo.
  • No necesitarás acudir a consulta mucho más después del tratamiento, pues una vez termines el tratamiento, este no necesita mantenimiento, salvo que tengas algún problema.
  • Mantiene el color conseguido por más tiempo, en especial en casos de haber realizado el blanqueamiento dental.
  • Nadie nota que las llevas puestas, en especial aquellas de última generación, como las Lumineers 2, Da Vinci ultrafina y las Emax.
  • Soluciona problemas graves de tetraciclinas (manchas en los dientes), junto con el blanqueamiento dental es lo más efectivo para recuperar la sonrisa.
  • Tienen mucha resistencia, es muy raro que una carilla de porcelana se rompa.
  • En la actualidad tienes gran cantidad de opciones a elegir de color y grosos (según quieras más volumen de forma o un tono más blanco).
  • Y lo más importante logras un cambio de sonrisa en muy poco tiempo.

Desventajas

  • En algunos pacientes se ha notado un aumento de sensibilidad dental.
  • Puede que tus dientes no queden tan blancos como esperas, todo dependerá de tu propio esmalte.
  • Es un tratamiento costoso, para muchos demasiado caro.
  • En algunos casos el resultado es irreversible, por lo que si no te gusta tendrás que aguantarte.
  • Las carillas no se pueden reparar por lo que si alguna resulta dañada lo único que se puede hacer es sustituirla por una nueva.
  • No están exentas de efectos secundarios dañinos para la salid como astillas en los bordes, irritaciones de encías, inflamaciones, etc.
  • Hay personas que directamente no son aptas para las carillas, como aquellas que padecen bruxismo o problemas de mordida.

El tratamiento de carillas dentales se puede hacer en tantas visitas como el odontólogo crea necesario pero, normalmente, con tres o cuatro visitas al dentista suele ser suficiente. Su duración varía según el material que se utilice, las de porcelana que son las más duraderas, pueden estar en perfecto estado entre 10 y 15 años con una buena higiene y cuidado dental.

Nuestras recomendaciones

  1. Elige a un odontólogo con experiencia, especializado en este procedimiento.
  2. Asegúrate de que las carillas que se usan no son estándar, sino que se hace un trabajo totalmente personalizado y adaptado, tanto a tu dentadura como a tu rostro.
  3. No busques la sonrisa de nadie, sino la tuya propia pero mejorada. Si cambias la esencia de tu sonrisa te verás extraño/a y antinatural.
  4. Es importante que te hagan alguna simulación para mostrarte el posible resultado antes del tratamiento final, así te asegurarás de que el odontólogo ha entendido lo que quieres exactamente.
  5. No busques el blanco impoluto, sino el blanco natural. Si te pasas con el “blanqueamiento” acabarás teniendo un tono falso que se notará demasiado.
  6. Aunque todo depende del bolsillo, recomendamos el tratamiento completo pues hacer parches no suele resultar muy estético.

Si no estás muy seguro de lo que quieres, siempre puedes optar por otro tipo de tratamientos que ofrecen resultados muy similares. Para obtener una sonrisa más blanca, el blanqueamiento dental, y para esconder fracturas dentales, fundas en determinados dientes. Ten en cuenta que estos tratamientos son menos agresivos y suelen tener una durabilidad menor, si así lo deseas.